LA MAGIA DE LA HISTORIA
Viernes 20 de enero. Son las 05.00 de la madrugada, me deshago de mis pesadas sàbanas, me levanto de mi alcoba y pienso bien lo que a continuaciòn voy a hacer. Despuès de cinco minutos de incertidumbre decido emprender mi marcha. Me visto; cojo el bolso; un par de dulces para el camino; el itinerario de los trenes que el dìa anterior me propuse hacer y salgo a la calle con direcciòn a la estaciòn de tren.
Las 05.30, salgo de Macerata en tren, primer destino: Fabriano, y hora de llegada: las 06.40.
Las 07.04 hago uso de nuevo de otro tren que me llevarà a la capital italiana. Llego a Roma a las 09.24, desde donde saldrà otro tren a las 09.45 que me llevarà a mi destino deseado: Nàpoles. Son las 11.38, despuès de bajarme del tren, multado ademàs por no convalidar billete y por comprarlo con fecha del dìa posterior, piso suelo napolitano. Aquì se respira un aire de ir y venir de gente que parece que no sabe donde va. Yo ya estoy avisado, Nàpoles es peligrosa, tiene mucha delincuencia (ya lo he comprobado en el tren antes de llegar: me han quitado 8 euros, aunque sea por equivocarme al comprar el billete). Unos te venden cosas, otros te ofrecen hospedaje y otros simplemente te miran. Salgo de la estaciòn de tren sin rumbo alguno y sin alejarme mucho de este entorno. Numerosos mercadillos adornan o afean (segùn se mire) el paisaje; las largas calles parecen no tener fin y, en definitiva, Nàpoles es una ciudad normal.
Nàpoles como ciudad no es gran cosa, una bonita ciudad italiana ha de tener historia, y yo como amante del arte y la historia (algunos reireis pero yo antes de entrar en Periodismo casi me voy a Historia del Arte) lo importante para mi son las ciudades que tienen historia, yo creo que esa es la originalidad del lugar, y Nàpoles como ciudad històrica no es mucho, pero la regiòn de Campania en general si tiene gran historia, incluso hasta ciudades sepultadas bajo lava seca de un volcàn que a dia de hoy no expulsa porque no quiere y no porque no pueda.
Son las 13.38, cojo el tren circunsvesubiano para adentrarme en el mundo pompeyano. Las 14.06, he llegado a "i scavi dei misteri".
Chinos, japoneses, argentinos, italianos, un espanol... caminan por las ruinas de una ciudad que no deja de perder su encanto por doquier. Cada esquina, cada muro, cada piedra te hace pensar. Nos hace ver que, hagamos lo que hagamos, aunque llegaramos a escapar de la lava de un volcàn, el final siempre nos espera. Pero el final no cuenta con un pequeno detalle: la historia, y es èsta la que elimina el final y nos hace recordar que dejamos huella y somos los que construimos la continuidad para que los que vienen despuès sigan existiendo. Al ser de nuevo descubierta Pompeya (hace ya mà de 200 anos) la historia ha resucitado en la mente de las personas a miles de seres que aunque sabìan que el final les llegaba, tambièn sabìan que iban a ser recordados siglos tras siglos.
Unas cuantas horas bastan para divisar estas tierras vesubianas. Son las 16.00 y de nuevo emprendo camino, pero esta vez con direcciòn a mi alcoba, pasando los numerosos obstàculos denominados estaciones de espera, hasta llegar a Macerata, ciudad deseada a partir de este momento.
A las 17.36 salgo de Nàpoles y no piso suelo Maceratese hasta las 01.00 de la madrugada. De nuevo vuelvo a mi alcoba, dejo mi bolso, me quito la ropa y me envuelvo entre mis sàbanas pesadas. Hoy ha sido un dìa pesado pero màgico.
Besos macerateses y que tengais buenos recuerdos, eso os alargarà la vida.
Las 05.30, salgo de Macerata en tren, primer destino: Fabriano, y hora de llegada: las 06.40.
Las 07.04 hago uso de nuevo de otro tren que me llevarà a la capital italiana. Llego a Roma a las 09.24, desde donde saldrà otro tren a las 09.45 que me llevarà a mi destino deseado: Nàpoles. Son las 11.38, despuès de bajarme del tren, multado ademàs por no convalidar billete y por comprarlo con fecha del dìa posterior, piso suelo napolitano. Aquì se respira un aire de ir y venir de gente que parece que no sabe donde va. Yo ya estoy avisado, Nàpoles es peligrosa, tiene mucha delincuencia (ya lo he comprobado en el tren antes de llegar: me han quitado 8 euros, aunque sea por equivocarme al comprar el billete). Unos te venden cosas, otros te ofrecen hospedaje y otros simplemente te miran. Salgo de la estaciòn de tren sin rumbo alguno y sin alejarme mucho de este entorno. Numerosos mercadillos adornan o afean (segùn se mire) el paisaje; las largas calles parecen no tener fin y, en definitiva, Nàpoles es una ciudad normal.
Nàpoles como ciudad no es gran cosa, una bonita ciudad italiana ha de tener historia, y yo como amante del arte y la historia (algunos reireis pero yo antes de entrar en Periodismo casi me voy a Historia del Arte) lo importante para mi son las ciudades que tienen historia, yo creo que esa es la originalidad del lugar, y Nàpoles como ciudad històrica no es mucho, pero la regiòn de Campania en general si tiene gran historia, incluso hasta ciudades sepultadas bajo lava seca de un volcàn que a dia de hoy no expulsa porque no quiere y no porque no pueda.
Son las 13.38, cojo el tren circunsvesubiano para adentrarme en el mundo pompeyano. Las 14.06, he llegado a "i scavi dei misteri".
Chinos, japoneses, argentinos, italianos, un espanol... caminan por las ruinas de una ciudad que no deja de perder su encanto por doquier. Cada esquina, cada muro, cada piedra te hace pensar. Nos hace ver que, hagamos lo que hagamos, aunque llegaramos a escapar de la lava de un volcàn, el final siempre nos espera. Pero el final no cuenta con un pequeno detalle: la historia, y es èsta la que elimina el final y nos hace recordar que dejamos huella y somos los que construimos la continuidad para que los que vienen despuès sigan existiendo. Al ser de nuevo descubierta Pompeya (hace ya mà de 200 anos) la historia ha resucitado en la mente de las personas a miles de seres que aunque sabìan que el final les llegaba, tambièn sabìan que iban a ser recordados siglos tras siglos.
Unas cuantas horas bastan para divisar estas tierras vesubianas. Son las 16.00 y de nuevo emprendo camino, pero esta vez con direcciòn a mi alcoba, pasando los numerosos obstàculos denominados estaciones de espera, hasta llegar a Macerata, ciudad deseada a partir de este momento.
A las 17.36 salgo de Nàpoles y no piso suelo Maceratese hasta las 01.00 de la madrugada. De nuevo vuelvo a mi alcoba, dejo mi bolso, me quito la ropa y me envuelvo entre mis sàbanas pesadas. Hoy ha sido un dìa pesado pero màgico.
Besos macerateses y que tengais buenos recuerdos, eso os alargarà la vida.

4 Comments:
me alegro de que estes haciendo viajecitos guapos por la carisima italia, estoy seguro de que a pesar del palizon de trenes tiene que merecer la pena andar entre las cenizas del inferno Vesubio... tiene que ser uno de esos sitios donde el pasada este vivo... y lo trasmita...
muchos british kisses to you
Lo so, i controllori dei treni son cacacazzi, però... l'opzione "autobus-diretto-senza-multa" Macerata-Napoli non ti piaceva? http://www.romamarchelinee.it/index.php
'mboccallupo!
ciao mari, l'opzione autobus diretto non la sapeva, ma ti ringrazio per dirmi questo perche mi servirà per la prossima passegiata per la bella italia.
Anche queste autolinee passano per macerata, ti possono essere utili!!! Buon viaggio!http://www.sena.it/
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